Yo mismo en algunas ocasiones he comentado a unos amigos que asentían conmigo, lo siguiente:_Lo más difícil es cuando Dios te dice que esperes, porque si te dice que no, entonces uno sabe que tiene que terminar con eso y pasar a otra cosa, pero tener que esperar es lo peor, hay que armarse de mucha paciencia para ello.
Esperar es algo que no nos gusta, y es que en la espera hay un proceso de perfeccionamiento por el cual nadie quiere pasar porque el mismo exige el desarrollo de algunas cualidades como la perseverancia, la templanza, el ingenio, las cuales solo se desarrollan en situaciones difíciles.
Ahora bien, entender esto, nos va a ayudar a salir aprobados en el tiempo de espera. Saber también que cuando Dios nos pide que esperemos, no es porque se le antoje hacernos las cosas difíciles, sino que hay muchas razones las cuales él tiene para hacernos esperar, pero todas ellas son para nuestro bien.
Aunque las razones varían según las personas y los casos, vamos a presentar algunas de estas:
# El tiempo revelará si nuestra determinación es seria o trivial
# El tiempo revelará si nuestro deseo es fuerte o pasajero
# El tiempo revelará si nuestro amor es profundo o superficial
# A través del tiempo de espera el Señor perfecciona nuestras posturas e ideas sobre muchos de nuestros aspectos.
Hace un tiempo atrás me encontraba un poco afligido porque no tenía acceso a una computadora con internet para cargar algunos de mis artículos, los cuales yo consideraba de mucho valor. A través de la oración, la respuesta divina fue que espere. Yo estaba casi furioso. No quería saber nada con tener que esperar porque creía que no había tiempo que perder, sentía que era la única oportunidad y que si no era ahora, no iba a ser nunca más. Lo que yo desconocía era que el Señor quería modificar el contenido de los mismos, y aunque podría haber mandado un ángel para convencerme de ello, la manera que generalmente elige es a través de las palabras de sus hombres consagrados y situaciones especiales preparadas por él.
Otra de las razones puede ser: perfeccionar nuestra obediencia Hay cosas que el Señor puede habernos mandado que hagamos o que no hagamos y solo el tiempo revelará si hemos sido fieles a su mandato o no.
La siguiente razón que voy a mencionar se puede observar en lo sucedido entre Saúl y David, y es que Dios necesita hacernos pasar por un largo camino para levantarnos y establecernos definitivamente mientras otros son reprobados y condenados por la dureza de su corazón y rebeldía hacia el Señor.
Dios quería demostrar que el hombre que él eligió, pasaría la prueba del tiempo, y saldría aprobado, mientras que el que el señaló para ser rey por causa del clamor del pueblo, fracasaría.
Además de desarrollar la virtud de la perseverancia, el tiempo de espera es dado para desarrollar en nosotros la templanza y el ingenio.
Necesitamos templanza cuando esperamos el colectivo y este se retraza.
Necesitamos templanza cuando después de hacer cola por una hora para pagar un impuesto, nos avisan que la caja acaba de cerrar por motivos especiales.

Una situación análoga a desarrollar ingenio en el tiempo de espera es el caso de la iglesia que espera el regreso de su Señor. El consejo mismo dado a los mayordomos fue>:_”Negociad entre tanto que vengo”. Durante mis primeros años en el camino del Señor, había escuchado de algunos movimientos de (cristianos?) que vivían sin hacer nada porque, decían, estaban esperando a Jesús. Esto es todo lo contrario a desarrollar ingenio en el tiempo de espera.
Mi esposa es una persona muy solicitada por la gente porque es muy comunicativa. A diferencia de mi, que hablo por inspiración, ella habla por gusto. Así que como tratamos de tomarnos algún tiempo durante la mañana para estar juntos y charlar, porque trabajo de tarde y noche, cuando la llaman por teléfono, se perfectamente que tendré que ocuparme en hacer algo productivo hasta que termine de hablar.
Cuán rica en virtudes llega a ser nuestra vida cuando Dios nos hace esperar! Gracias a Dios porque nos hace esperar! No solo se desarrollan en nosotros la perseverancia, la templanza y el ingenio, sino que se cumplen una serie de propósitos divinos por los cuales debiéramos estar sumamente agradecidos.
ver Salmo 40:1-3
UNA COMIDA NO SE REALIZA EN UN SOPLO
UNA PLANTA NO SE DESARROLLA
EN UNAS HORAS
UNA PERSONA NO SE CONOCE EN UN DÍA
UN CAMINO NO SE RECORRE EN UN MINUTO
UN CORAZÓN NO SE ABRE EN UN INSTANTE
Raúl J. AlbarengaTags: ESPERAR, PROCESO, INGENIO, TEMPLANZA, PERSEVERANCIA, VIRTUDES.