lunes, 17 de noviembre de 2008
El autor no quiere de ninguna manera ostentar una postura de saberlo todo. De hecho, él, se ha propuesto no solo tener una mente abierta a los cambios, sino, reconocer también los errores para que la transformación sea completa y profunda. 
 
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Uno de los desafíos más grandes de todos los tiempos es el Pastorado.Pastorado en el sentido de pastorear conforme al corazón de Dios. Aquellos que hemos hecho obra de evangelista, tenemos muchas veces la facilidad de ser itinerantes; como nadie conoce nuestras falencias, logramos que la gente nos idealice y ganamos sus emociones y voluntades; el éxito parece sonreírnos en tales jornadas. Por otro lado el pastor que intenta hacer su trabajo con responsabilidad sabe lo que es vérselas con un auditorio que conoce sus virtudes y sus defectos, sus aciertos y desaciertos, sus penas y alegrías, su carácter y personalidad.
“No puedo escuchar lo que dices porque tu carácter habla más fuerte” Este es el punto más crítico para alguien que va a dedicarse al pastorado en algún lugar de la tierra. Es también un principio fundamental para todos los cristianos de todos los estratos sociales y culturales. El tener un espíritu afable es el gran secreto del éxito que han tenido muchos líderes espirituales en todos los tiempos. Nadie quiere estar con alguien que sea apático o no comunicativo. Obviamente esto les va a resultar mucho más fácil a aquellas personas que en su niñez han sido influenciadas por padres o tutores de buen carácter, pero cuánto tendrán que trabajar aquellos que han sido contaminados por el veneno de la ira y las blasfemias de sus mayores.
“El éxito de un líder en el pastorado no depende tanto de lo que haga, sino de cómo sea.” No se trata de hacer sino de ser. Aunque haya argumentos en contra de lo que estoy diciendo, he podido contemplar que la dulzura(espíritu apacible) es un principio sumamente relevante para todo tipo de liderazgo, especialmente el pastorado. Moisés fue uno de los líderes de mayor éxito de todas las edades, pero había algo que lo caracterizaba: la mansedumbre.
Dentro de lo que es tener un buen carácter está el ser comunicativo. No estoy diciendo que el pastor debiera ser un charlatán, no estoy diciendo que tenga que hablar y hablar, porque hay muchas formas y niveles de comunicación; pero la manera de expresarse está totalmente ligada a la forma de ser de una persona. Una persona que es sincera, se expresará tal como es. Aquellos que bendicen con sus labios pero maldicen en su corazón, están bajo la condenación de los hipócritas. Pero el Señor quiere llevarnos mucho más allá de conformarnos con ser sinceros, quiere llevarnos a ser semejantes a su Hijo. Hasta aquellos que son odiosos son aceptados cuando son sinceros, cuanto más quienes tengan un espíritu apacible.
Dentro de los componentes que conforman el buen carácter, se hallan: la prudencia, la sabiduría y el buen humor. Creo que lo que les voy a decir ahora les servirá por el resto de sus vidas: Jamás les va a ayudar en algo que un pastor se ría de la desgracia ajena aunque ud. crea que tiene confianza para hacerlo. Por mucho tiempo he visto y veo hombres de Dios reírse de alguien que se equivocó en esto o lo otro, o porque alguien se golpeó con aquella cosa. No crea que eso le va a favorecer en algo. Aunque muchos lo hagan, por favor, no caiga ud. en ese tonto juego.
El tema de la prudencia abarca también la confiabilidad de muchos asuntos confidenciales y el sometimiento de muchos impulsos al control del Espíritu Santo, temas estos que serán tratados mas adelante.
Tampoco es bueno que un pastor sea un amargo, sino que tenga sentido del humor, que sepa reírse de cosas que no ofendan a nadie. Cuando el líder es lleno del Espíritu y disciplinado por este, resulta entonces algo espontáneo. Siempre será mas conveniente reírse de uno mismo que de los demás.
Hay también, un aspecto muy interesante en la Sabiduría al que se lo podría llamar intuición, facultad esta que nos permite percibir el estado de ciertas situaciones o personas. Esto, combinado con la capacidad de tomar decisiones acertadas(Sabiduría) hará posible que el hombre de Dios pueda tratar a cada persona o caso, apropiadamente.
Un siervo de Dios, muy nombrado en estos últimos años, confesó que cuando el Señor le pidió buscarle más profundamente, una de las cosas que le fueron reveladas fue que había personas que se sentían heridas por él, más él no lo sabía. Así que estas cosas tuvieron que ser resueltas en su vida para que su ministerio pudiera cobrar la Libertad y el Poder planeados por Dios. Con esto no estoy queriendo significar que tengamos que condescender con todos aquellos con quienes tratamos, pero puede ser que alguien que es útil para la Obra del Señor estuviera parado en el camino por ciertas actitudes o resoluciones nuestras que él no haya sabido interpretar.
Finalmente, queremos concluir este módulo conviniendo que el trabajar con nuestro carácter será mas importante que trabajar haciendo muchas cosas. Permitamos al Espíritu Santo limar las asperezas que tanto mal hacen a aquellos que se nos acercan y no pueden encontrarse a gusto para trabajar con entuciasmo y dedicación. Precisamente aquí radica el mal que ha obstaculizado el progreso de la Obra Divina por mucho tiempo, y Obviamente Dios ha querido que veamos esto más de lo que nos imaginamos.
Permitamos que el Santo Espíritu, nos haga comunicativos, apacibles, prudentes, sabios, castos.
El trabajo, es un trabajo fino y exige mucho esmero, pero la recompensa, es un servicio de excelencia y honra.


ver llTimoteo2:19-21


Raúl J.Albarenga


Publicado por alba2009 @ 21:49
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