Jueves, 20 de noviembre de 2008


Un ciego no puede guiar a otro ciego, y un paralítico no puede llevar a otro igual. Tan solamente si somos hijos de Dios que gozamos de salud espiritual, podremos ayudar a otros.

 

Puede un creyente en Cristo seguir con algunas ataduras espirituales?

Puede un hijo de Dios seguir con el corazón destrozado?

Puede alguien que sirve al Señor necesitar sanidad interior?

 

Cuando el apóstol enuncia la declaración: Si alguno está en Cristo nueva criatura es, las cosas viejas pasaron, ahora todas son hechas nuevas, está hablando de lo que debería ser y es por lo general, la experiencia habitual de los que vienen al Camino del Señor, pero esto no siempre ocurre infaliblemente. A algunas personas les cuesta mas que a otras el permitirle a Dios obrar, por eso es que permanecen con los viejos problemas o crisis que dañaron sus vidas; por ende necesitan mas tiempo que otras para dejar a Dios obrar en su centro espiritual.

 

De nada sirve ir al médico, si no tomo los remedios que éste me indica.

No sirve escuchar la Palabra de Dios si no la vamos a aplicar en nuestras vidas.

 

De nada sirve prepararme para que me extirpen un tumor si cuando va a comenzar la operación, me levanto y me voy.

Una persona puede escuchar el Mensaje del Señor para su vida y no abrirle el corazón para que él lo arregle todo.

 

Él tiene todas la respuestas, Él tiene toda la ayuda que necesitamos, pero ésta no viene automáticamente, hay que permitirle a Dios hacer su obra en nuestras existencias.

 

Tanto aquel que es esclavo del alcohol como quien es esclavo del chisme, necesitan ser libres por la presencia del Señor (Si el Hijo los hace libres) Necesitan verse en el espejo de la Palabra eterna para quitarse lo defectuoso (conociendo la Verdad llegarán a ser libres)...Ver...

 

Esta es quizás, un de las razones mas importantes por las cuales tendríamos que clamar para que la presencia del Señor se manifieste en nuestras reuniones. Y para que se predique con inspiración profética.

 

La tarea que el Señor nos ha encomendado requiere de siervos de Dios vigorosos y fuertes espiritualmente.

Hombres y mujeres que dejaron a Dios sanarles el corazón y arreglar sus conflictos. 

Cristianos que pueden llevar sanidad a las naciones.

 


Raúl Jorge Albarenga

georgeeshppc@hotmail.com


Tags: CIEGO, ESPIRITUAL, CORAZÓN, ESCLAVOS, REMEDIO, LIBRES

Publicado por alba2009 @ 21:04
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Comentarios
Publicado por Maibri
Jueves, 18 de diciembre de 2008 | 18:02
Jorge buenas tardes. Que buen mensaje, si todos los cristianos pudieramos entender esto, estar?amos mejor. En especial los pastores primero debieran hacer pasar a sus l?deres por un proceso de sanidad interior. Mi correo es maiterendon@hotmail.com